Cubiertas vegetales en olivar y almendro en primavera

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Con la llegada de la primavera y el aumento progresivo de las temperaturas y las horas de luz, los cultivos leñosos salen de su parada invernal. Es en este momento de máxima actividad fenológica, que coincide con las lluvias primaverales, cuando el crecimiento de la flora arvense (las mal llamadas «malas hierbas») se dispara en las calles de nuestras plantaciones. Para el agricultor y el gestor de fincas, surge una de las decisiones agronómicas más críticas de la campaña: ¿qué hacemos con la hierba? La implementación de cubiertas vegetales en olivar y almendro ha demostrado ser una de las prácticas más rentables y sostenibles en la agricultura moderna, pero requiere una planificación técnica precisa para que no se vuelva en contra del cultivo principal.

El reto agronómico: Manejo de cubiertas vegetales en primavera

Durante los meses de marzo y abril, tanto el olivo como el almendro inician procesos vitales que demandan una gran cantidad de energía, agua y nutrientes (especialmente nitrógeno): la brotación, el desarrollo de yemas y la pre-floración. Si dejamos que la hierba crezca de forma descontrolada, se generará una fuerte competencia hídrica y nutricional en el bulbo húmedo del árbol. Por ello, el manejo de cubiertas vegetales en primavera no consiste en el abandono de la calle, sino en su control estratégico. El objetivo es realizar desbroces mecánicos o aplicaciones selectivas en el momento fenológico exacto. De esta forma, la biomasa cortada se deposita sobre el terreno actuando como un mulching o acolchado natural que frena la evaporación, retiene la humedad del suelo y aporta materia orgánica a largo plazo.

Principales ventajas de las cubiertas vegetales en plantaciones de alta densidad

Especialmente en los modelos intensivos y en seto (superintensivos), el suelo desnudo ha dejado de ser la norma. Las ventajas de las cubiertas vegetales impactan directamente en la viabilidad y rentabilidad de la explotación:
  • Control drástico de la erosión: En fincas con pendiente, la cubierta es la única barrera física real contra la escorrentía superficial, evitando la pérdida de la capa de suelo más fértil durante las tormentas primaverales y otoñales.
  • Mejora de la infiltración y estructura del suelo: Las raíces de la cubierta actúan como micro-canales que rompen la compactación superficial (suela de labor), facilitando que el agua de lluvia penetre hacia capas más profundas en lugar de perderse.
  • Tránsito de maquinaria garantizado: En marcos de plantación de alta densidad, las labores mecanizadas son constantes (tratamientos foliares, prepoda, recolección con máquina cabalgadora). La cubierta vegetal crea una superficie firme que permite la entrada de tractores incluso pocos días después de lluvias intensas, evitando la creación de roderas y la compactación del terreno.

Adaptando la estrategia: Cubierta vegetal en secano vs. Cubierta vegetal en regadío

El gran error en el manejo de suelos es aplicar «recetas universales». La disponibilidad de agua dictará nuestra estrategia de actuación durante la primavera:
  • Cubierta vegetal en secano: En estas condiciones, el manejo debe ser estricto y adelantado. La prioridad absoluta es guardar cada gota de agua del perfil del suelo para el cultivo. Por ello, la cubierta debe segarse a ras de suelo o eliminarse químicamente muy pronto (a finales de invierno o inicios de primavera) para cortar radicalmente la evapotranspiración de la hierba.
  • Cubierta vegetal en regadío: Al tener el aporte hídrico garantizado (y localizado) mediante sistemas de fertirrigación, el ciclo de la cubierta puede alargarse. Se suele mantener una banda verde viva en el centro de la calle durante más tiempo, lo que ayuda a reducir la temperatura del suelo y mejora el microclima general de la parcela durante los primeros calores pre-estivales.

Diferencias en la implantación según el cultivo

Aunque los principios básicos son similares, el manejo técnico debe adaptarse a la especie que estamos cultivando.

Particularidades de las cubiertas vegetales en olivar

En el caso del olivo, la sanidad vegetal está muy ligada al manejo del suelo. Un suelo completamente desnudo que tiende al encharcamiento es el caldo de cultivo perfecto para enfermedades fúngicas que ya hemos analizado en este blog, como el Repilo o la Antracnosis (aceituna jabonosa). Las cubiertas vegetales en olivar ayudan a regular esta humedad ambiental y a mejorar el drenaje. Además, en los sistemas en seto, garantizan que la calle esté en perfectas condiciones de tránsito para la maquinaria pesada de recolección durante el otoño y el invierno.

Particularidades de las cubiertas vegetales en almendro

El almendro presenta un reto fenológico temprano: la floración precoz y el riesgo de heladas primaverales. Aquí el manejo del suelo es crítico. Una hierba demasiado alta durante la floración actúa como aislante, impidiendo que el suelo absorba el calor del sol durante el día para liberarlo por la noche. Esto aumenta drásticamente el riesgo de daños por heladas de inversión térmica. Por tanto, las cubiertas vegetales en almendro exigen un desbroce mecánico muy bajo o un control estricto justo antes del inicio de la floración.

Cómo evaluar si una cubierta vegetal es adecuada para tu explotación

Antes de tomar una decisión para tu finca, te recomendamos evaluar los siguientes parámetros técnicos:
  • Pendiente del terreno: Si tu parcela tiene una pendiente superior al 10%, el establecimiento de una cubierta (viva o inerte) no es una opción, es una necesidad agronómica para evitar la degradación de la finca.
  • Pluviometría y recursos hídricos: ¿Qué dotación de riego tienes? ¿Cuál es el histórico de lluvias de tu zona en primavera?
  • Maquinaria disponible: ¿Dispones de picadoras o desbrozadoras de martillos/cuchillas adecuadas para el ancho de tus calles?
  • Tipo de cubierta: ¿Vas a apostar por el manejo de la flora espontánea residente (más económico) o necesitas sembrar especies seleccionadas (mezcla de gramíneas y leguminosas) para mejorar suelos muy degradados o fijar nitrógeno?

El acompañamiento técnico marca la diferencia en su manejo

La línea que separa una cubierta vegetal que mejora el rendimiento de tu finca de una mala hierba que compite y arruina tu cosecha es muy fina. Un desbroce a destiempo o una mala planificación en el ruedo del árbol pueden disparar los costes operativos y reducir significativamente la producción. En AGR de Prado sabemos que el éxito de una plantación no termina en el vivero ni en el día de la plantación. Nuestro equipo de ingenieros agrónomos ofrece un servicio de asesoramiento integral para ayudarte a tomar decisiones basadas en la realidad de tu finca: desde definir el momento óptimo de siega, hasta ajustar el plan de fertirrigación compensando los requerimientos de la cubierta. Si estás valorando implantar o mejorar el manejo del suelo en tu explotación de olivar o almendro, contacta con nuestro departamento de asesoramiento y servicios agrícolas. Evaluaremos tu caso para diseñar la estrategia más rentable para esta primavera.

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